Las autoridades fiscales ya nos tienen acostumbrados cada año a este juego de solicitar modificaciones presupuestarias al Congreso Nacional al finalizar el año, cuando ya los hechos están cumplidos. Lo hacen así porque el Ejecutivo sabe que el Congreso no sirve de contrapeso ni cumple su papel de fiscalización en materia presupuestaria, y que la propuesta será aprobada sin mayores miramientos ni sentido de responsabilidad.

En esta ocasión, sin embargo, no se trata de ajustes menores al presupuesto. Los cambios son mayúsculos.

Este año entrante incrementará el gasto total autorizado y la deuda pública autorizada en el presupuesto en 29,500 millones de pesos, unos 615 millones de dólares. En el presupuesto original, se autorizaba al Poder Ejecutivo a contratar deuda por un monto de casi 172 mil millones de pesos y al Gobierno Central a incurrir en gastos por 624 mil millones de pesos. Con la modificación, el gobierno está solicitando que se le eleve el tope de deuda hasta más de 201 mil millones, más de un 17% por encima de lo autorizado, y el tope de gastos hasta 654 mil millones, casi un 5% más de aprobado en el presupuesto.

De esos 615 millones de dólares, ya el gobierno había adquirido deuda por unos 500 millones de dólares, mediante bonos autorizados por el Congreso en noviembre de 2016 y colocados en los mercados en junio pasado. Sin embargo, estos no estaban consignados en el presupuesto de 2017.

Igualmente, de esos, 29,500 millones de pesos, 25,500 millones servirán para pagar facturas pendientes de ser saldadas, asociadas al proyecto de Punta Catalina, gastos que tampoco estaban consignados en el presupuesto y que el gobierno, frente a los hechos cumplidos, logró que el Congreso le diese el visto bueno formal. De los cerca de 5 mil millones de pesos restantes, 3,400 millones se pretenden asignar a la Presidencia de la República.

En segundo lugar, como resultado de lo anterior, el déficit del Gobierno Central crecerá en ese mismo monto. Si antes de esa modificación, el déficit del Gobierno Central iba a cerrar en el nivel programado, esto es, casi 85 mil millones de pesos, equivalente a 2.4% del PIB, con la modificación el déficit terminará siendo de 114 mil millones de pesos o 3.2% del PIB.

Fuente: El Caribe

Comments

comments