Somos Pueblo.- En una reciente jornada de control, el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) llevó a cabo 545 pruebas de dopaje a conductores de varias rutas de transporte urbano e interurbano en la República Dominicana, con el objetivo de garantizar que los vehículos sean operados por personas en condiciones óptimas de salud. Los operativos, realizados entre diciembre de 2024 y marzo de 2025, revelaron que 17 conductores dieron positivo al uso de sustancias ilícitas, lo que generó la retención de sus licencias.
Los operativos, efectuados de manera sorpresiva, fueron desplegados en diversos puntos clave del transporte público. Las paradas de las rutas del Sur, San Cristóbal y Kilómetro 9 de la Autopista Duarte fueron algunas de las principales zonas donde se llevaron a cabo las pruebas. En total, se detectaron 8 casos positivos en las paradas del Sur, 6 en las de Sinchodencris en San Cristóbal y 3 más en el Kilómetro 9. Las licencias de los conductores que arrojaron resultados positivos fueron suspendidas, como parte de las medidas preventivas adoptadas por el Intrant.
Además de los casos de dopaje, los operativos también revelaron una serie de afecciones de salud entre los conductores. Durante las evaluaciones clínicas, se detectaron 40 casos de hipertensión, 23 probables casos de esta enfermedad, 31 casos de diabetes con niveles críticos de glicemia, 22 posibles casos de diabetes y 8 personas con hiperglucemia. También se encontró a un conductor en condición de hemodiálisis, lo que pone de relieve las condiciones de salud de una parte significativa del personal encargado de la seguridad vial.
El director ejecutivo del Intrant, Milton Morrison, destacó que la medida busca garantizar la seguridad de los pasajeros y la calidad del servicio. «Es fundamental que los conductores se encuentren en condiciones físicas y mentales óptimas para el ejercicio de su labor. Estas pruebas son un paso en el esfuerzo por reducir los accidentes de tránsito y salvar vidas», afirmó. Morrison también resaltó que los operativos se ampliarán a otros sectores del transporte, como los motociclistas y los conductores de carga, en un esfuerzo por lograr un sistema de transporte más seguro.
La estrategia de salud preventiva también fue abordada por el Intrant, que recomendó a las federaciones de transporte continuar con la realización de controles médicos periódicos. Según los resultados de las pruebas, el elevado número de casos de hipertensión y diabetes muestra una clara necesidad de fortalecer las campañas de educación en bienestar y hábitos saludables, así como la implementación de controles médicos regulares para todos los conductores. Esta medida no solo apunta a la seguridad vial, sino también a la protección de la salud de los trabajadores del sector del transporte.