Somos Pueblo. – San Francisco de Macorís, conocido por ser un centro neurálgico de la región Nordeste de la República Dominicana, se encuentra en un ambiente de tensa espera. Desde la mañana de este lunes, un numeroso contingente militar ha sido desplegado por las autoridades en la ciudad, como medida de prevención ante la huelga convocada por varios grupos sociales y populares. Según fuentes cercanas al Ejército de la República Dominicana (ERD), más de mil efectivos pertenecientes a las Fuerzas Élite están encargados de resguardar las calles, apoyados por vehículos antimotines y aeronaves.
El propósito del operativo es claro: preservar la seguridad pública y evitar cualquier tipo de alteración del orden, tanto en las áreas cercanas a los centros urbanos como en las zonas de los principales puntos de concentración de las protestas. En este sentido, las autoridades se han comprometido a garantizar que los derechos de los ciudadanos a manifestarse se lleven a cabo de manera pacífica, pero han enfatizado que no tolerarán actos de violencia ni daños a la propiedad pública y privada.
La huelga, que ha sido convocada por el Frente Amplio de Lucha Popular (FALPO), la Unión de Juntas de Vecinos, el Bloque de Organizaciones Cuesta Blanca, la Federación Campesina Mamá Tingó, el Frente Estudiantil Amín Abel, y las Asociaciones Campesinas Don Pedro y San Isidro, se enmarca en un contexto de protesta social en la región. Estos grupos exigen soluciones inmediatas a diversas problemáticas sociales y urbanísticas que afectan a la población de la ciudad.
Entre las principales demandas de los convocantes figuran:
- Construcción de calles, aceras y contenes en los principales barrios y urbanizaciones de San Francisco de Macorís, que han sufrido por años el abandono de obras esenciales para el bienestar de los habitantes.
- Terminación del Hospital Regional San Vicente de Paúl, una obra que ha quedado inconclusa durante años, a pesar de ser considerada crucial para la atención médica de los habitantes de la zona.
- Finalización de la avenida circunvalación, que aliviaría el tránsito en la ciudad.
- Creación de la Plaza de la Cultura, un espacio destinado a promover la educación y la cultura en la región.
- Reparación urgente de caminos vecinales, que facilitan el acceso a numerosas comunidades rurales cercanas a la ciudad.
- Construcción de la carretera San Francisco de Macorís-Río San Juan, vital para mejorar la conectividad y fomentar el desarrollo económico.
Las autoridades municipales y provinciales han expresado su preocupación por los posibles efectos negativos que la huelga pueda tener en la vida cotidiana de los ciudadanos, especialmente en lo que respecta al acceso a servicios esenciales. No obstante, han reafirmado su disposición de atender las demandas de la población, aunque bajo la premisa de que se respeten los derechos de todos los ciudadanos, incluidos aquellos que no se adhieren a la manifestación.
El despliegue militar y el llamado a la calma por parte de las autoridades buscan evitar incidentes que empañen las manifestaciones pacíficas. Sin embargo, la tensión persiste en las calles de San Francisco de Macorís, donde se espera que los días de protesta estén marcados por una fuerte movilización social y política en busca de soluciones a las problemáticas históricas que aquejan a la ciudad.
Para los residentes de San Francisco de Macorís, la huelga no solo representa un acto de lucha, sino también una esperanza de que sus reclamos sean escuchados por las autoridades. A pesar del fuerte dispositivo de seguridad, los manifestantes mantienen la esperanza de que sus demandas sean atendidas, buscando una solución que mejore la calidad de vida en la región y promueva el desarrollo económico y social que tanto se necesita.