El gobierno de Estados Unidos anunció que próximamente autorizará a Venezuela la venta de petróleo que aún se encuentra bajo sanciones estadounidenses, con el objetivo de destinar los ingresos inicialmente a servicios gubernamentales básicos, como la atención médica y la seguridad pública, bajo supervisión de Washington, informó el secretario de Estado, Marco Rubio, durante una audiencia ante la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado.
Rubio explicó que Estados Unidos retendrá el control temporal de los fondos generados por estas ventas para asegurar que se utilicen en la estabilización del país sudamericano.
Según sus declaraciones, los ingresos se depositarán en una cuenta bajo supervisión del gobierno estadounidense, y el Departamento del Tesoro será responsable de administrar el proceso. Además, el gobierno interino de Venezuela presentará mensualmente un presupuesto de las necesidades financieras que se pretende cubrir con esos recursos.




