Somos Pueblo | La Dirección Nacional de Control de Drogas informó este sábado el desmantelamiento de un cultivo de 1,835 plantas de marihuana en la sección Montería, municipio de Baní. Se informó que las matas encontradas en la zona montañosa de la provincia Peravia alcanzaban una altura aproximada de dos metros. Se alega que el operativo fue el resultado de labores de inteligencia que identificaron a varios individuos dedicados al cultivo y venta del vegetal. Se presume que la ubicación estratégica en las montañas buscaba evadir la vigilancia de las autoridades antinarcóticos.

En la intervención participaron unidades terrestres de la DNCD con el apoyo de helicópteros de la Fuerza Aérea de República Dominicana y agencias de inteligencia de Estados Unidos. Se informó que las autoridades persiguen activamente a tres hombres, entre ellos dos de nacionalidad haitiana, vinculados directamente con esta plantación ilícita. Se alega que el grupo mantenía un sistema de vigilancia en la zona para proteger el amplio cultivo de la presencia de extraños. Se presume que la producción estaba destinada a abastecer puntos de venta en la región Sur y el Gran Santo Domingo.
El Ministerio Público se ha sumado a las investigaciones para identificar a otros posibles implicados en esta red de cultivo y distribución de sustancias controladas. Se informó que las plantas fueron arrancadas de raíz y embaladas para ser trasladadas bajo custodia hacia la sede central del organismo en la capital. Se alega que el tamaño de las plantas indica que el cultivo tenía varios meses de desarrollo sin haber sido detectado previamente. Se presume que los prófugos podrían estar ocultos en zonas boscosas de difícil acceso tras percatarse del despliegue aéreo.

Finalmente, la DNCD reafirmó su compromiso de seguir golpeando las estructuras del narcotráfico en todas sus modalidades, incluyendo la producción local de estupefacientes. Se informó que este decomiso representa uno de los hallazgos de plantaciones más significativos en lo que va de año en la provincia Peravia. Se alega que la cooperación internacional fue vital para precisar las coordenadas exactas de la finca clandestina. Se presume que se mantendrán los operativos de rastreo en comunidades aledañas a Montería para descartar la existencia de otros laboratorios o viveros similares.




