Somos Pueblo | El alcalde de Dajabón, Santiago Riverón, anunció que a partir del próximo martes se prohibirá la entrada de motores haitianos de tres gomas sin documentos. Se informó que la medida busca que los conductores extranjeros cumplan con las mismas exigencias legales que los dominicanos al transitar por las calles. Se alega que la falta de regulación en estos vehículos afecta el orden municipal en la zona fronteriza. Se presume que esta disposición responde a un intento por fortalecer el control de la seguridad vial en el casco urbano del municipio.
Los propietarios de estas unidades deberán presentar obligatoriamente su seguro, licencia de conducir y un permiso de rodamiento otorgado por el ayuntamiento local. Se informó que el ejecutivo municipal justificó la decisión argumentando que es necesario aplicar la ley con equidad para todos los usuarios de las vías. Se alega que el tránsito de estos vehículos sin registro dificultaba la labor de las autoridades al momento de fiscalizar infracciones. Se presume que la medida generará un nuevo protocolo de inspección en los principales puntos de acceso comerciales de la ciudad.

La iniciativa ha sido celebrada por diversos sectores sociales en las plataformas digitales, quienes han calificado la acción como un paso necesario para «hacer patria». Se informó que los ciudadanos locales exigían mayor control sobre el transporte extranjero que circula diariamente por el mercado binacional y sus alrededores. Se alega que la soberanía municipal debe ejercerse mediante el cumplimiento estricto de las normativas de tránsito vigentes. Se presume que la alcaldía no dará marcha atrás en la implementación de estos requisitos legales de circulación.
Finalmente, se advirtió que los motores que no cuenten con la documentación requerida serán retenidos por las autoridades municipales desde el inicio de la próxima semana. Se informó que la alcaldía busca organizar el flujo vehicular para garantizar una convivencia pacífica y ordenada entre todos los transportistas. Se alega que el respeto a las instituciones dominicanas es fundamental para cualquier ciudadano, sin importar su origen nacional. Se presume que esta política de regulación impactará significativamente la dinámica del transporte de mercancías en la zona de frontera.


