Somos pueblo | Una grave situación de inseguridad y vandalismo fue denunciada en el Cementerio Cristo Redentor, donde familiares de los difuntos aseguran que se ha desatado una supuesta red de robo de metales. Un ciudadano afectado reportó que, tras recibir una alerta del encargado del área, encontró los nichos de su familia con las tapas destrozadas, una acción ejecutada aparentemente para extraer las varillas de acero de las estructuras. La víctima señaló que, a pesar de que el Ayuntamiento del Distrito Nacional cobra arbitrios por el terreno, materiales y legalización, nadie asume la responsabilidad ante estos actos de profanación.
La denuncia resalta una supuesta complicidad o negligencia entre los directores del camposanto, ya que mientras a algunos ciudadanos con influencia les prometen reponer los daños, al ciudadano común se le ignora. «Aquí se están llevando las puertas de hierro y rompen todo por la varilla; ni los muertos pueden estar tranquilos», manifestó el denunciante, quien además subrayó que el personal de la oficina administrativa suele culpar a los zacatecas o a «viciosos» de la zona para evadir su deber de vigilancia. Esta situación refleja un desorden institucional que deja a las familias desamparadas y con la carga económica de reparar lo que el vandalismo destruye.




