A PISAR LOS TALONES DEL DOCENTE
Por Juan Llado — Especial para Somospueblo.com
Los ánimos navideños se han visto estremecidos por los pobrísimos resultados obtenidos por los estudiantes dominicanos en el examen que hizo el Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos 2015 (PISA). Entre los 72 países evaluados, el país quedo en el quinto lugar con el puntaje más bajo en pruebas de ciencia, lectura y matemáticas, siendo el de matemáticas el puntaje más bajo entre todos los países. Tan tétricos resultados cuestionan severamente la calidad de nuestra educación y demandan medidas urgentes para mejorar el desempeño del docente.
Para colmo, en base a esos resultados el economista Pavel Isa señala que “en el país la probabilidad de que un o una estudiante del 25% más pobre del país logre un desempeño del mejor 25% entre todos los países es casi cero. En los países de la OCDE esa probabilidad fue del 29%. En América Latina y el Caribe, el promedio anduvo cerca del 10%. Esto indica que la capacidad que tiene el sistema educativo de lograr aprendizajes de alta calidad en la población pobre es muy baja, y que, por tanto, el potencial de lograr movilidad social ascendente es reducido” (El Caribe, 10/12/16). Es decir, el sistema educativo esta inclementemente sesgado en contra de los pobres.
Lo anterior sugiere que el desarrollo nacional no solamente esta lastrado por competencias estudiantiles que no responden adecuadamente a las demandas de la Era del Conocimiento, sino que además los pobres son las victimas más castigadas por las deficiencias del sistema educativo. Por supuesto, esas deficiencias abarcan todos los aspectos de su gestión, pero como señala Isa, “la clave está en priorizar a los maestros y las maestras y en sus capacidades para facilitar los procesos de enseñanza y aprendizaje.”
En respuesta a PISA 2015, el Ministro de Educación ha anunciado que se propone ejecutar una agresiva política “de formación de docentes y estudiantes para generar la transformación del sistema educativo.” La estrategia oficial consistirá en focalizar todos los recursos en “tres pilares fundamentales: la formación de los docentes, la adecuada aplicación del nuevo currículo, y la mejora la gestión docente y el ambiente escolar” ( http://www.listindiario.com/la-republica/2016/12/06/445935/republica-dominicana-ocupa-el-quinto-lugar-con-la-calificacion-mas-baja-en-educacion ). En visita al Instituto Nacional de Formación Magisterial (INAFOCAM), el Ministro agrego que “el trabajo de ese organismo deberá centrarse en la reconstrucción de la estructura de razonamiento, conocimiento y esquemas de pensamiento.”
Por su parte, el Presidente de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) y una expresidenta del sindicato de maestros coinciden en la necesidad de mejorar los docentes. ( http://www.elcaribe.com.do/2016/12/08/criticas-resultados-pisa-continuan ). Para el primero, “los malos resultados de PISA se deben a la deficiente formación de los egresados de las escuelas de Pedagogía del país, razón por la que instó a los Ministerios de Educación y de Educación, Ciencia y Tecnología a establecer un solo programa de formación de los maestros en las 22 universidades que imparten la carrera.” Mientras para la segunda, “la prueba debe servir para que el Gobierno someta a análisis las inversiones que ha estado haciendo en materia educativa, tras considerar que la formación docente, la mejora de las condiciones laborales y la aplicación de políticas integrales, son claves para lograr avances en este sector.”
La áspera realidad, sin embargo, es que no parece haber una conciencia plena del rol que está llamado a jugar el docente para salir del atolladero revelado por PISA (y otras evaluaciones internacionales). Mientras el Presidente de la ADP parece echarle la culpa a las universidades, la expresidenta enrostra la principal responsabilidad a las políticas públicas. En ningún caso se nota una disposición de asumir responsabilidad directa y proponer soluciones por parte del gremio. Los resultados educativos dependen de varios factores, pero la calidad de la enseñanza es el factor crucial. De ahí que los docentes deberán llamarse a capitulo y aceptar que tienen el rol más protagónico en la estrategia de mejoramiento. Deben fajarse a mejorar.
Independientemente de lo correcto que pueda ser la estrategia oficial, la realidad es que da grima pensar en cuan rápidamente podríamos avanzar en la ejecución de los tres pilares del Ministro. Las burocracias gubernamentales son famosas por la lentitud de sus procesos de cambio y la estrategia del Ministerio implica un proceso holístico que involucra a todo el sistema educativo. Si fuéramos a trillar el camino señalado por el Ministro y los responsables del gremio de docentes tendríamos que esperar por lo menos una generación para cosechar resultados halagüeños.
Afortunadamente, existen recursos y medidas catalizadoras que podrían acortar el tiempo de los logros buscados. La importación de maestros extranjeros, la implantación de un dinámico sistema de evaluación del docente y la utilización de los cursos en línea para la profesionalización del docente son tres de esas opciones. De adoptarse agresivamente podrían presentar resultados muy positivos en espacio de dos a tres años. Aquí se comentan someramente porque no han sido aludidas por los actores en ninguna de sus declaraciones recientes.
La importación de maestros extranjeros fue una medida que se discutió hace unos años y que, según se reporta extraoficialmente, encontró una fuerte oposición por parte del gremio de los docentes. Sin embargo, en julio del cursante ano se anunció la contratación de 40 docentes extranjeros para auxiliar a un pequeño grupo de universidades a mejorar el entrenamiento de los docentes ( http://www.diariolibre.com/noticias/educacion/traeran-maestros-extranjeros-para-formar-a-los-dominicanos-JA4266308 ). Eso está bien y también que vengan más para esa tarea. Pero lo ideal sería que se contraten varios cientos de maestros extranjeros para ubicarlos como modelos en las escuelas donde asisten los estudiantes más pobres.
Para la evaluación del docente, por su parte, debe el Ministerio rápidamente diseñar un sistema que someta a los incumbentes a pruebas periódicas y que vincule los aumentos salariales y demás beneficios a los resultados del rendimiento de los alumnos. Se comenzaría con un pequeño número de docentes por escuela, pero la intención debe ser cubrir los a todos. Según los registros del Ministerio, con la aplicación del 4% “la cantidad de maestros en las escuelas públicas fue incrementada en 22,330 y que a febrero de este año, el número de docentes ascendió a 90 mil 188.”
En relación con la formación online, ya existen en varios países una gran cantidad de cursos que están disponibles a los docentes. (Ver, por ejemplo, los cursos virtuales gratis para docentes argentinos:    http://www.educ.ar/sitios/educar/noticias/ver?id=130831&referente=docentes; los cursos online de capacitación docente de la Universidad Tecnológica Nacional de Buenos Aires:  http://www.sceu.frba.utn.edu.ar/e-learning/cursos-a-distancia/Educacion-y-Capacitacion/Capacitacion-Docente.html y otros cursos de formación del profesorado: http://www.edxcellent.com/courses/cursos-formacion-profesorado/ ). El Ministerio seleccionaría estos y/o otros cursos online y, en caso necesario, pagaría los costos de matriculación. Además, vincularía los resultados con las pruebas de los docentes y el sistema de incentivos.
Es obvio que la implementación de estas tres medidas –y se podrían identificar otras de rápido impacto—demandara muchos recursos. Pero con la disminución de las construcciones escolares deben liberarse recursos de los del 4% para solventar los costos. Además, al Estado debe interesarle más usar los recursos de las becas para estudios en el exterior para estos menesteres en pos de lograr una sociedad más cohesionada y de menor desigualdad socioeconómica. Para los cursos online, por otra parte, se debe acelerar la entrega de los computadores a los docentes que prevé el Proyecto de Republica Digital y asegurarse de que los 5,000 puestos de wifi que promete instalar el INDOTEL estén cercanos a las escuelas.
El gremio de los docentes está obligado a respaldar entusiastamente estas medidas y el Estado debe vincular cualquier reajuste salarial futuro al mejoramiento de los resultados de PISA, especialmente en las escuelas donde asisten los pobres.

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