Somos Pueblo | La defensa técnica del excandidato presidencial del Partido de la Liberación Dominicana, Gonzalo Castillo, desestimó la calidad de las pruebas presentadas por el Ministerio Público en el caso Calamar. La jurista Laura Acosta calificó la acusación de «fraude procesal», alegando que las evidencias son difusas y que carecen de una base sólida que vincule directamente a su representado con el desfalco. Según Acosta, el expediente pretende inhabilitar políticamente al exministro de cara al futuro.
Durante la audiencia celebrada este viernes, la abogada señaló que muchas de las supuestas pruebas se remontan a activos manejados en el Ministerio de Obras Públicas en el año dos mil nueve. Acosta argumentó que esta línea de tiempo es imposible, ya que Castillo no dirigía dicha institución en esa época, sugiriendo irónicamente que el Ministerio Público parece poseer una «máquina del tiempo». La defensa reiteró que no se ha podido demostrar la participación del exfuncionario en la estafa al Estado.
En relación con el entramado de bancas de apuestas mencionado en el expediente, la defensa criticó que el órgano persecutor se base únicamente en declaraciones de terceros sin haberlas comprobado. Acosta detalló que el testimonio de Ramón Emilio «Mimilo» Jiménez, testigo principal del proceso, carece de fechas precisas sobre las presuntas entregas de dinero destinadas a la campaña electoral. Para los abogados, la palabra de los delatadores no es suficiente para sustentar una condena penal.
Finalmente, el equipo legal solicitó al tribunal la anulación de la acusación formal alegando que fue depositada fuera de los plazos establecidos por la ley y tras supuestos desacatos judiciales. El caso Calamar investiga una presunta estafa de veintiún mil millones de pesos mediante pagos irregulares por expropiaciones de terrenos y sobornos para el financiamiento de la campaña política de 2020. La jueza Altagracia Ramírez continuará escuchando las réplicas de las partes involucradas próximamente.



