Somos Pueblo | Cientos de profesionales agropecuarios, encabezados por el Agrón. Víctor Hugo Hernández (Tito), marcharon hacia el Palacio Nacional para exigir mejoras sustanciales en sus condiciones de vida. Se informó que los manifestantes demandan un aumento salarial inmediato, la reposición de técnicos cancelados y pensiones dignas para quienes dedicaron su vida al campo. Se alega que la estabilidad del sector y la seguridad alimentaria del país dependen de que el Gobierno atienda estos reclamos. Se presume que la falta de respuestas estatales podría poner en riesgo la paz laboral en el área agropecuaria.
Durante la movilización, que partió desde el Parque Independencia, se destacó la necesidad de incluir a los agrónomos en proyectos de vivienda estatales. Se informó que Tito Hernández calificó la lucha como pacífica, gremial y profundamente reivindicativa ante el Palacio Nacional. Se alega que pensionar dignamente a los profesionales veteranos es vital para permitir el ingreso de «sangre nueva» y dinamizar la productividad agrícola nacional. Se presume que el reconocimiento de estos trabajadores es un acto de justicia para quienes han garantizado el sustento del pueblo dominicano.
Respecto a la situación en el Instituto Agrario Dominicano (IAD), los gremialistas señalaron que resolver la precariedad de sus técnicos es una deuda histórica. Se informó que estos profesionales fueron los responsables de distribuir más de 11 millones de tareas de tierra, beneficiando a miles de familias rurales en el país. Se alega que el trabajo realizado por este sector ha sido el pilar de la justicia social en el campo dominicano durante décadas. Se presume que el presidente Luis Abinader escuchará el clamor de los agrónomos, tal como lo ha hecho con otros sectores.
Finalmente, la dirigencia de la organización espera una respuesta oficial que ponga fin a la incertidumbre de los profesionales del área. Se informó que los agrónomos se mantienen en sesión permanente a la espera de un diálogo que resulte en soluciones concretas para sus afiliados. Se alega que el sacrificio de hombres y mujeres que producen alimentos debe ser valorado con salarios competitivos y un retiro honroso. Se presume que, de no recibir atención, el gremio podría intensificar sus jornadas de protesta en todo el territorio nacional.




