Somos Pueblo — Los hermanos Espaillat abandonaron el tribunal en un ambiente de profunda tristeza e indignación luego de que la audiencia fuera pospuesta para el 20 de abril. Entre gritos de «asesinos», los familiares de las víctimas manifestaron su desesperación ante la falta de justicia definitiva a un año de la tragedia.
Esta decisión generó un fuerte malestar entre los afectados, quienes consideran que cada retraso es una burla directa a su dolor. Mientras los imputados se retiraban, el sentimiento de impotencia se apoderó de la sala, donde los parientes reiteraron que no descansarán hasta que se determinen las responsabilidades penales.




