Somos Pueblo | Diversas organizaciones y familiares de personas con discapacidad visual han manifestado su preocupación ante la prolongación del cierre de centros de atención especializados. Aunque reconocen que la clausura temporal fue una medida adoptada para salvaguardar la integridad física de los usuarios, denuncian que la falta de servicios alternativos está generando un impacto negativo en esta población vulnerable.
Según el comunicado de los afectados, decenas de familias se encuentran actualmente privadas de asistencias fundamentales para su desarrollo y autonomía diaria. Los denunciantes sostienen que la supuesta falta de un plan de contingencia por parte de las autoridades competentes ha dejado en un estado de desprotección a quienes dependen de estos programas de rehabilitación y enseñanza técnica.
En ese sentido, los colectivos hicieron un llamado urgente a las instituciones del Estado para que restablezcan las operaciones bajo los protocolos de seguridad necesarios. Los familiares enfatizan que la inclusión social es un derecho que no debe suspenderse de manera indefinida, ya que cada día sin atención representa un retroceso significativo en los avances logrados por las personas con esta condición.
Finalmente, reiteraron que la discapacidad no puede esperar y que la urgencia de la situación exige acciones inmediatas para evitar que se profundice la brecha de desigualdad. Se espera que en las próximas horas las autoridades de salud o bienestar social emitan un pronunciamiento sobre el cronograma de reapertura de los centros que actualmente permanecen fuera de servicio.



