Somos Pueblo | Una alarmante denuncia ciudadana reporta que la Escuela Nuestra Señora de las Mercedes, ubicada en el kilómetro 14 de la Autopista Duarte, enfrenta un grave colapso sanitario. Se informó que las heces fecales de los baños se están devolviendo y brotan hacia el patio del plantel, creando un foco de contaminación directa para los estudiantes. Se alega que el hedor afecta el desarrollo de las clases y pone en riesgo la salud de los niños ante posibles brotes de enfermedades infecciosas. Se presume que la falta de mantenimiento del sistema cloacal ha llegado a un punto crítico que exige la intervención del Ministerio de Educación.
La seguridad de los alumnos también está comprometida por un pozo séptico cuya tapa se encuentra en condiciones supuestamente precarias. Se informó que los padres temen una tragedia, ya que cualquier niño podría abrirla o caer accidentalmente en su interior debido a la falta de un sellado adecuado. Se alega que esta estructura representa un peligro de muerte inminente en un área de recreo infantil. Se presume que la dirección del centro educativo ha permitido que esta situación persista, supuestamente ignorando las advertencias de la comunidad escolar sobre los riesgos físicos para los menores de edad.

Adicionalmente, se denunciaron supuestas irregularidades graves en el suministro de la merienda escolar durante la pasada jornada del viernes. Se informó que los niños no recibieron su desayuno gratuito, el cual es vital para el rendimiento académico de los sectores más vulnerables. Se alega que los panes destinados a la merienda escolar fueron supuestamente desviados para ser vendidos a los estudiantes como «Hot Dogs» dentro del mismo plantel. Se presume que este manejo irregular de los alimentos constituye una supuesta violación a los derechos nutricionales de los infantes protegidos por el INABIE.
Finalmente, los denunciantes exigen una investigación inmediata para identificar a los responsables de comercializar alimentos que deberían ser gratuitos. Se informó que muchos niños asisten a este centro con la merienda escolar como su única comida garantizada del día. Se alega que es inaceptable lucrar con el hambre de los estudiantes mientras estos conviven entre aguas negras y heces fecales. Se presume que el Ministerio de Educación y Salud Pública deben actuar de oficio para clausurar los focos de contaminación y sancionar administrativamente a quienes supuestamente negaron el desayuno a los alumnos.



