La versión “oficial” es que, a pesar de que su origen es desconocido, podría proceder de un mercado de la ciudad de Wuhan (China), donde se comercializan animales como los murciélagos, principales sospechosos de ser portadores del virus. Esta es la versión que comparten los expertos, pero las teorías acerca del verdadero origen no están demasiado claras.

Digo “verdadero”, porque hay más de uno que asegura que esta pandemia no ha sido casualidad, sino posiblemente fabricada por el propio ser humano como plan para exterminar a los mas débiles.

Los hay que aportan hasta “pruebas”: su origen estaría en una novela de hace casi cuarenta años, “Los ojos de la oscuridad”, de Dean R. Koontz, que contaba cómo un arma biológica, denominada casualmente virus Wuhan-400, llegaba a todo el mundo alrededor del año 2020 y que contiene demasiadas coincidencias con la situación que se está viviendo actualmente. Otros, tienen otra teoría: que el virus se “inventó” en un laboratorio de investigación chino: el Centro de Control y Prevención de Enfermedades de Wuhan (WHCDC), donde se trabaja bajo el máximo nivel de seguridad existente a nivel biológico, reservado para microorganismos “extremadamente peligrosos”.

Según los amantes de la conspiración en Internet y otros medios, que hay muchos, el virus podría provenir de los laboratorios de máxima seguridad, situados a escasos metros del mercado de donde la versión “oficial” señalaría que podría proceder el virus y que se dedica, entre otras cosas, a la recogida e identificación de patógenos. Investigadores que habrían creado el virus a propósito o por accidente, y que se habría propagado sin control. La serie de televisión “The Simpson” también aporta en un capitulo como si pareciera una “predicción” la crisis en EEUU. O la teoría mas oída y preferida por muchos; la union de características como la de VIH junto a un tipo de coronavirus anterior con mutaciones genéticas pre-seleccionadas.

A todos nos gusta una buena conspiración, pero éstas teorías ya se han “desmentido oficialmente” sin embargo siguen latiendo nuevas fuentes. De donde vino no debiera ser en este momento el debate, sino, como lo vamos a enfrentar.

El crash de 1929 y la II Guerra Mundial definieron las bases del moderno Estado de Bienestar, y la epidemia de gripe de 1918 empujaron a crear los sistemas nacionales de salud en muchos países europeos. Por eso, cada shock económico trae una herencia de recuerdos y heridas. También de cambios. Resulta imposible pensar que esta inimaginable experiencia de mascarillas, distancia social, pérdidas humanas y cancelación de la vida no traerá consecuencias después de que termine la pandemia. Es pronto para saber exactamente cuáles.

Cuanto más dure la crisis, mayor será el daño económico y social. Los analistas pueden tardar años e incluso décadas en explicar todas las implicaciones de lo que se vive estos días.

Lo paradójico, o no, es que este virus explota las características de la vida que nosotros mismos nos hemos dado. Sobrepoblación, turismo masivo, urbes inmensas, viajes aéreos constantes, cadenas de suministros a miles de kilómetros y una extrema desigualdad en el reparto de la riqueza y en los sistemas de salud públicos.

Todo esto ha dejado expuesta la fragilidad del hombre. Esta ha sido la auténtica placa de Petri del Covid-19. ¿Qué vendrá cuando pase? “La epidemia aporta una mentalidad de tiempos de guerra», pero una mentalidad que une a todo el planeta en el mismo lado. (menos a China a mi entender)

Lo cierto es que nuestro interés como nación, es concientizar a la población de un hecho que nos afecta, que evidentemente no tenemos la capacidad necesaria para tratar los casos que se pudieran estar gestando en este momento! Apostamos al clima, según la teoría de la poca resistencia al calor en países tropicales. En nuestro caso, RD, teníamos la posibilidad de cerrar nuestras fronteras o por lo menos aplicar un estricto protocolo de inspección, por nuestra característica insular (isla), pero nuestras instituciones por años han demostrado ser una carga económica al mismo nivel que sus frustrantes resultados deficientes!

A mi en particular, me ha llamado la atención, como un virus con una tasa de mortalidad tan “baja”, provoca reacciones de estado como lo han hecho algunos países Europeos al igual que en nuestro vecindario: El Salvador, Argentina, Chile y EEUU, este ultimo hoy con el mayor numero de infectados y de fallecidos.

Cabe destacar que a pesar de todas las medidas tomadas por nuestras autoridades, todavía existe una verdad que se ha ocultado deliberadamente, y son los verdaderos números de infectados y de muertes en RD.

Clavar en el pizarrón y agregar al listado, otra crítica al estado está de más cuando todos sabemos lo que está pasando en nuestro país, el mismo que se nos vendió el 27 de Febrero como “El Milagro Económico Latinoamericano” hoy se muestra como “La Gran Estafa”.

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