Somos Pueblo | El informe pericial presentado por la defensa técnica de la familia Espaillat asegura que el techo de la estructura afectada no colapsó a causa de una sobrecarga física, contradiciendo de manera directa los resultados preliminares que habrían sido establecidos en la investigación oficial del caso.
De acuerdo con las conclusiones de los peritos privados, los análisis estructurales determinaron que las cargas presentes sobre la losa al momento del incidente no eran suficientes para provocar el desplome. Los expertos sostienen en el documento que resulta matemáticamente inviable que el desprendimiento se originara por exceso de peso, atribuyendo el fallo a un deterioro interno acumulado durante décadas y a vicios de construcción originales.
El reporte técnico argumenta que si hubiese existido la sobrecarga señalada por la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (ONESVIE), las vigas de soporte habrían cedido hace años y no de forma repentina la noche del suceso.
Asimismo, el documento de la defensa indica que la investigación oficial incurrió en presuntas inconsistencias al realizar la modelación computarizada de la obra. Entre los supuestos errores señalados se encuentran la medición incorrecta de la distancia entre vigas, la omisión de elementos que distribuían la carga, una aparente sobreestimación del peso de los depósitos de agua y el uso de valores contradictorios sobre los materiales, concluyendo que, al corregir dichas variables, ninguna viga superaba los límites de resistencia.




