El Valle, en la costa norte de Samaná es hoy escenario de un conflicto. La compañía Lantica Media Films que por cuenta de la Paramount filma una pelicula en esta paradisíaca playa, ha incurrido en varias faltas importantes. Una de ellas relacionada con las tortugas que en esta época anidan en esas playas y que ya ha sido denunciada aquí y en el extranjero.

La otra falta que me atañe en mi doble condicion de propietario y ciudadano es que para accesar a la playa donde actualmente están anidando las tortugas la empresa LMF construyó una carretera. Para hacerlo rodaron las alambradas unos 8 metros en una franja de 110 metros de largo que mide el lindero de mi propiedad. Nadie me pidió permiso, nadie me notificó y cuando acudí el miercoles 30 de septiembre el personal de seguridad de la compañía intentó -sin éxito- impedir que ingresara a mi propiedad.

Enojado, sorprendido e indignado pedí cuentas al personal de la compañía que acudió a mi reclamo. Los modales corteses y respetuosos del señor Reynaldo Bisonó tfatando de explicar la conducta de la empresa no pudieron compensar la gavedad de la falta, el agravio, el irrespeto ni la ofensa.

En uso pleno de mis derechos como propietario apoderé abogados con instrucciones de proceder a notificar, con alguacil, notario y camaras de video la falta. Ordené construir un muro dentro de mi propiedad que impida el transito de gruas, camiones, patanas y equipos.

La compañía respondió ofertando dinero a todas luces insuficiente no por los daños sufridos a los cultivos de la propiedad ni a los escombros tirados sobre el rio sino a la magnitud del agravio y sin pedir excusas.

Ante la amenaza de paralizar forzosamente los trabajos de filmación la empresa LMF respondió en varios niveles. Aumentaron la oferta de dinero, pidieron 24 horas para consultar con su casa matriz en los Estados Unidos y tambien empezaron a movilizar recursos políticos locales a su favor y de ahí el consabido consejo que me ha llegado: no te metas con gente tan poderosa que te aplastan.

En este punto es impostergable precisar:

No estoy contra esa empresa ni ninguna otra que quiera filmar peliculas en nuestro territorio.

No estoy contra el gobierno que necesita esos ingresos ni contra la comunidad que se beneficia de algunos empleos.

No está en mi ánimo obstruir ni dificultar la inversión extranjera.

Este no es un pleito por dinero sino por derechos. Y si hay una proxima ocasión bastará con que los permisos de lugar me sean solicitados por escrito y con gusto lo autorizaría, por el país, no por la empresa que solo ejerce una actividad pecuniaria.

Nadie, ni Medio Ambiente, ni Turismo ni ningún otro organismo del Estado y ciertamente ninguna empresa nacional ni extranjera tiene potestad para violar la Constitución de la República y la violación de la propiedad tiene rango constitucional. De manera pues, que muy mal haría cualquier funcionario avalando la falta cometida por la empresa al amparo de un calendario de filmaciones o bajo la sombrilla de intereses económicos poderosos. Tras ser notificada, LMF ha seguido violando la propiedad.

La compañía LMF está legal y moralmente obligada a cumplir con las leyes y tendrán que hacerlo en los términos que nosotros estimemos justos, no impuestos unilateralmente. Será así o no será.

Al principio de esta carta aludí no solo a mi condición de propietario sino a la de ciudadano. Soy doctor en medicina y cirujano egresado de Pontificia Universidad Católica de Rio de Janeiro (PUCRJ) en Brasil, fui co-fundador del Partido Dominicanos por el Cambio y lo soy ahora de RESCATE DEMOCRÁTICO un movimiento patriótico que como su nombre indica persigue rescatar el respeto a la democracia, sus leyes, procedimientos y normas. Por encima de mi indignación ante un derecho pisoteado, solamente está el interés y bienestar de la patria. Por lo tanto, los unicos límites a mi accionar como propietario son aquellos que lindan con mi condición de ciudadano que no solamente quiere, sino que lucha y ha luchado durante años por un mejor país.

Demás está decir que los mensajes recibidos para no echar un pleito que perdería seguro, producen exactamente, el efecto contrario. El respeto a las leyes de mi país es sagrado e irrenunciable para quien sea. No me complace la insensatez de pelear por gusto pero tampoco barajo pleito. Cada cual sabe a que atenerse y miedo no tengo.

Dr. Roque A. Espaillat Tavarez

4 de Octubre 2020

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