Somos Pueblo | Cuidadores de adultos mayores han manifestado su preocupación ante las limitaciones en la respuesta de los servicios de emergencia y el sistema de salud pública para atender a pacientes con condiciones de salud mental o demencia. La denuncia resalta la falta de protocolos efectivos para el manejo de crisis en personas de avanzada edad que no cuentan con los recursos para acceder a medicina privada.
De acuerdo con testimonios compartidos, el servicio 911 presenta restricciones al momento de trasladar a adultos mayores en estado de desorientación o agitación. Los denunciantes sostienen que, en diversas ocasiones, el personal de asistencia no puede proceder con el traslado si el paciente manifiesta resistencia, lo que deja a las familias sin herramientas para manejar episodios críticos en el hogar.
La situación se agrava debido a la supuesta limitada capacidad de los hospitales públicos para admitir a pacientes mayores de 70 años con crisis de salud mental. Esta problemática se suma a la alta ocupación de las residencias estatales y a la necesidad de implementar planes nacionales específicos para el abordaje de enfermedades degenerativas que afectan la memoria y el comportamiento.
El llamado de alerta también se enfoca en el bienestar de los cuidadores, quienes enfrentan un colapso físico y emocional ante la ausencia de una red de apoyo institucional. Los afectados solicitan a las autoridades de salud revisar los protocolos de emergencia y agilizar programas de asistencia que brinden herramientas y opciones de internamiento dignas para este segmento vulnerable de la población.




