Somos Pueblo | El Departamento de Energía de Estados Unidos (DOE) otorgó formalmente el permiso presidencial a la empresa Caribbean Transmission Development Company para el desarrollo del «Proyecto Hostos».
Esta iniciativa consiste en la instalación de un cable eléctrico submarino que conectará las redes de energía de la República Dominicana y Puerto Rico, con una fecha estimada de finalización para el año 2031.
La infraestructura operará con un sistema de corriente continua de alta tensión de 320 kilovoltios, permitiendo el transporte de hasta 700 megavatios en ambas direcciones según los detalles técnicos.
El objetivo principal de esta interconexión es proporcionar una supuesta resiliencia energética ante desastres naturales, permitiendo que una isla suministre electricidad a la otra en caso de fallas críticas en sus sistemas de generación.
El trayecto del cable submarino cruzará el Canal de la Mona, tocando tierra en Mayagüez, Puerto Rico, y en la zona de El Cabo, al sur de Cap Cana, en territorio dominicano.
En el lado dominicano, se contempla la construcción de una línea de transmisión terrestre de aproximadamente 104 kilómetros que se extenderá hasta San Pedro de Macorís, utilizando tecnología de perforación avanzada para minimizar el supuesto impacto ambiental.
La administración de Donald Trump avaló el proyecto tras concluir que no existen riesgos para la seguridad nacional ni impactos negativos en la operación técnica de los sistemas eléctricos actuales.
Se espera que esta conexión facilite el acceso a energía más asequible y permita compartir excedentes de generación renovable, fortaleciendo la supuesta estabilidad del suministro eléctrico en toda la región del Caribe.




