Somos Pueblo | El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este domingo la destrucción de nueve buques de guerra pertenecientes a la Marina de Irán como parte de la operación militar «Furia Épica». A través de su red social Truth Social, el mandatario advirtió que continuarán las acciones hasta hundir el resto de la flota naval iraní en el fondo del mar. Trump también aseguró que un ataque dirigido destruyó el cuartel general de la marina de la República Islámica, lanzando comentarios sarcásticos sobre el estado actual de las fuerzas enemigas.
Estas declaraciones coinciden con un informe de la Guardia Revolucionaria Islámica que afirmaba haber alcanzado al portaaviones estadounidense USS Abraham Lincoln, versión que fue desmentida por el Comando Central de Estados Unidos. Hasta el momento, el Pentágono ha confirmado la muerte de al menos tres militares estadounidenses desde que iniciaron las hostilidades conjuntas con Israel el pasado sábado. La ofensiva ha logrado descabezar la cúpula de poder iraní tras la muerte confirmada del líder supremo, el ayatolá Alí Jameneí, y varios de sus principales mandos militares.
En respuesta a la supuesta agresión, el gobierno de Irán ha lanzado ataques contra diversos aliados de Washington en la región del golfo pérsico, impactando objetivos en Israel, Emiratos Árabes Unidos, Qatar y Jordania. Irán atraviesa su crisis política más profunda desde la revolución de 1979, viéndose obligado a nombrar un triunvirato de emergencia para gestionar la sucesión de Jameneí bajo fuego enemigo. El conflicto ha escalado rápidamente a pesar de que ambos países se encontraban, hasta hace poco, en supuestas negociaciones para establecer un nuevo pacto sobre el programa nuclear.
Desde su residencia en Mar-a-Lago, Trump reiteró que el objetivo final de la operación es el derrocamiento definitivo del régimen de Teherán para neutralizar su capacidad ofensiva. La comunidad internacional observa con preocupación la magnitud de los bombardeos, mientras la República Islámica promete vengar la muerte de su máximo líder con nuevas acciones contra bases militares occidentales. Los reportes indican que la aviación y la marina estadounidense mantienen una vigilancia total sobre el estrecho de Ormuz para evitar cualquier bloqueo del comercio petrolero mundial.




