Somos Pueblo | La clase política dominicana se encuentra de luto tras el fallecimiento del ingeniero Ramón Alburquerque Ramírez, figura emblemática de la vida pública nacional. Su hija, Mónica Alburquerque, confirmó la noticia este viernes a través de sus redes sociales, expresando el profundo dolor de la familia ante la pérdida. El destacado dirigente del Partido Revolucionario Moderno (PRM) falleció a los 76 años de edad. Se informó que Alburquerque padecía de un supuesto cáncer de hígado que deterioró su salud en los últimos meses.
El veterano político se encontraba recibiendo atención especializada en la ciudad de Nueva York antes de retornar a la República Dominicana el pasado 19 de enero. Se alega que su regreso al país se realizó bajo la instrucción médica de continuar su tratamiento en suelo criollo, ingresando de inmediato a Cedimat. Se presume que, a pesar de los esfuerzos clínicos, su condición era crítica debido a la agresividad de la supuesta enfermedad que padecía. Sus hijos destacaron su espíritu inquebrantable y su amor inmenso por la patria dominicana.
Alburquerque es recordado por su sólida formación académica y por ocupar posiciones de alta relevancia, incluyendo la presidencia del Senado de la República y el Ministerio de Economía. Se alega que sus ideas visionarias y sus principios firmes lo convirtieron en un referente del debate intelectual y político en el país. Se presume que su legado servirá como brújula para las futuras generaciones de servidores públicos que buscan el fortalecimiento democrático. Su trayectoria como precandidato presidencial marcó un hito en la historia política reciente.
Finalmente, diversas figuras del ámbito social y gubernamental han expresado sus condolencias a la familia Alburquerque ante esta irreparable pérdida para la nación. Se alega que el país pierde a uno de sus analistas más agudos y a un defensor incansable de los recursos naturales y la soberanía. Se espera que en las próximas horas se den a conocer los detalles sobre las honras fúnebres del exlegislador. La vigilancia ciudadana reconoce su aporte al desarrollo institucional y se une al sentimiento de pesar que embarga al pueblo dominicano hoy.



