Somos Pueblo | El secretario de Seguridad de México, Omar García Harfuch, informó que un total de 25 miembros de la Guardia Nacional fallecieron este domingo en una ola de violencia extrema. Se informó que los ataques supuestamente fueron una respuesta del crimen organizado tras el abatimiento de «El Mencho», líder del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Se alega que se registraron al menos 27 agresiones directas contra las fuerzas de seguridad en diversos estados, dejando un saldo trágico para las instituciones militares. Se presume que estas acciones buscaban desestabilizar el control operativo del Gobierno federal tras el golpe a la cúpula del cartel.
Además de las bajas militares, se informó que unos 70 integrantes del crimen organizado fueron detenidos y 30 delincuentes perdieron la vida en los enfrentamientos. Se alega que se registraron 85 bloqueos en carreteras federales de estados como Jalisco, Michoacán, Sinaloa y Veracruz, donde se reportó la quema de vehículos y ataques a gasolineras. Se informó que los bloqueos fueron retirados por las autoridades en cooperación con los gobiernos locales para restablecer la movilidad ciudadana. Se presume que la captura y baja de estos sujetos es parte del esfuerzo por contener las supuestas reacciones violentas del grupo delictivo.
[Image showing a highway in Jalisco with several charred vehicles blocking the road and military helicopters patrolling the area, symbolizing the violent response after the kingpin’s death]
El operativo para abatir al líder del CJNG se produjo supuestamente con información de inteligencia facilitada por el gobierno de Estados Unidos. Se informó que Washington acusaba al capo de encabezar un «reinado de terror» y de ser responsable del tráfico masivo de fentanilo hacia territorio norteamericano. Se alega que las autoridades de ambos países mantenían una recompensa de hasta 15 millones de dólares por información que condujera a su paradero definitivo. Se presume que la muerte del narcotraficante representa un cambio significativo en la estructura del poder criminal dentro del territorio mexicano y sus rutas internacionales.
Finalmente, García Harfuch aseguró este lunes que las vialidades principales han sido liberadas y que la situación se encuentra bajo control operativo total. Se informó que no se han reportado nuevos hechos violentos de la misma magnitud durante las últimas horas en las entidades federativas afectadas. Se alega que el Gobierno mantendrá la presencia militar en las zonas críticas para proteger a la ciudadanía y evitar posibles reagrupamientos de las células delictivas. Se presume que el proceso de pacificación en los estados de Jalisco y Michoacán será prolongado debido a la influencia que supuestamente aún mantiene el cartel en la región.




