Somos Pueblo.- El senador Antonio Marte anunció su salida del bloque político del Senado conformado por el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) y Primero la Gente (PPG), decisión que reduce a dos las coaliciones partidarias en la Cámara Alta y reconfigura el panorama político del órgano legislativo.
Durante la sesión ordinaria de este martes, el legislador, representante del partido Primero la Gente, formalizó su decisión ante el pleno senatorial, argumentando razones internas de su organización política. Esta ruptura deja sin efecto la alianza que sostenía con el senador Rogelio Genao, representante del PRSC, con quien compartía el bloque desde el inicio del actual período legislativo.
Una decisión respaldada por su partido
El propio Marte explicó que la salida del bloque fue una decisión tomada por el comité político del partido que preside. “He renunciado por condiciones que no vale la pena decir. Pero, a partir de hoy, le pido, presidente, que se me trate igual que a los demás partidos que califican, al igual que calificaron los demás”, declaró el senador al agotar un turno de palabra durante la sesión.
Aunque no ofreció detalles adicionales sobre los motivos específicos que llevaron a su desvinculación del bloque, dejó claro que su decisión fue tomada de manera institucional y no responde a una acción unilateral.
Con la salida de Marte, tanto él como el senador Genao quedan momentáneamente sin pertenecer a ningún bloque partidario, situación que podría tener implicaciones en su participación dentro de los órganos de decisión y comisiones del Senado.
Reconfiguración de fuerzas en el Senado
Antes de esta separación, el Senado contaba con tres bloques políticos conformados por los senadores del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Fuerza del Pueblo (FP) y el bloque conjunto PRSC-PPG. Ahora, con la disolución de este último, solo permanecen activos dos bloques políticos: el del PRM, dirigido por el senador Cristóbal Castillo Venerado, y el de la Fuerza del Pueblo, encabezado por Omar Fernández.
La nueva configuración implica que los senadores que no pertenezcan a uno de estos dos bloques perderán ciertas prerrogativas propias de la organización partidaria dentro del Senado, como la representación formal en la Comisión Coordinadora o la vocería en debates parlamentarios.
Cabe recordar que los bloques partidarios, según el artículo 113 del reglamento del Senado, deben estar conformados por al menos dos senadores de una misma agrupación política. Entre sus funciones se encuentra la representación de intereses políticos ante los órganos del Senado, la participación en la toma de decisiones colectivas y la organización de actividades de formación legislativa para sus miembros.
Además, los bloques facilitan la coordinación de iniciativas legislativas, garantizan el cumplimiento de las responsabilidades en las sesiones del Pleno y en las comisiones de trabajo, y aseguran que sus miembros accedan a los recursos necesarios para el desempeño de sus funciones.
Sin vocería ni representación formal
Hasta ahora, el senador Rogelio Genao había fungido como vocero del bloque PRSC-PPG, con un papel activo dentro de las dinámicas legislativas y de concertación política. Con la salida de Marte, esta vocería queda sin función, y ambos legisladores estarán al margen de la representación política formal dentro del Senado hasta que se defina una nueva estructura de bloque o se incorporen a uno ya existente.
Este cambio plantea una incertidumbre inmediata sobre la manera en que ambos senadores influirán en la toma de decisiones colectivas del Senado, así como en su acceso a beneficios organizativos que se canalizan a través de los bloques.
Una señal de posibles reajustes políticos
La salida de Antonio Marte del bloque compartido con el PRSC podría interpretarse como parte de un proceso de reajuste dentro de las fuerzas políticas representadas en el Senado, de cara a los escenarios futuros del Congreso. Aunque no se ha confirmado si Marte buscará formar un nuevo bloque con otras figuras independientes o si permanecerá como legislador sin afiliación orgánica dentro del Senado, su decisión marca una variación importante en el equilibrio político de la Cámara Alta.