Somos Pueblo — El presidente de la República Dominicana, Luis Abinader, expresó este jueves que el arancel del 10 % anunciado por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, para los productos dominicanos “no debería existir”, aunque reconoció que, en comparación con otras naciones, el país caribeño fue de los menos perjudicados por la medida.
El mandatario se refirió al tema durante su participación en el acto conmemorativo del 63 aniversario de la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD), donde enfatizó que el gobierno dominicano evaluará los efectos de este nuevo esquema comercial y promoverá un diálogo bilateral con Estados Unidos para buscar condiciones más equitativas.
Arancel recíproco y posición relativa favorable
“Desde el punto de vista relativo, somos el país al que menos aranceles se le colocaron. De todos modos, nosotros vamos a ver porque creemos que no deberían existir”, expresó Abinader, al comentar sobre la decisión de la administración Trump de imponer aranceles recíprocos a países que gravan productos estadounidenses.
El presidente subrayó que, en términos comparativos, la República Dominicana está en mejor posición que otras economías, algunas de las cuales fueron gravadas con tarifas de hasta un 49 %. Sin embargo, insistió en que “eso debe variar”, en referencia al impuesto del 10 % que Estados Unidos aplicará a productos dominicanos, equivalente al que actualmente cobra el país a bienes estadounidenses.
La imposición de estos aranceles se oficializó durante lo que Trump denominó el “Día de la Liberación”, una jornada en la que el presidente norteamericano presentó un listado de países sujetos a nuevos tributos para acceder al mercado estadounidense. República Dominicana figura entre los incluidos en la medida, junto a otras naciones latinoamericanas, asiáticas y europeas.
Diálogo bilateral y defensa del libre comercio
Pese al contexto desfavorable para el comercio internacional, Abinader insistió en la necesidad de mantener abiertas las vías diplomáticas. Afirmó que el país buscará una conversación directa con las autoridades estadounidenses con el objetivo de revisar las condiciones del intercambio bilateral y garantizar el cumplimiento de los tratados de libre comercio suscritos por ambas partes.
“No vemos reducción en las importaciones, pero queremos tener condiciones que respeten el tratado de libre comercio y negociar mejor”, declaró, reiterando su compromiso con un enfoque diplomático que permita proteger los intereses del sector exportador dominicano.
Apuesta por la sostenibilidad industrial
La intervención del mandatario tuvo lugar en el marco del 63 aniversario de la AIRD, donde se puso de manifiesto el papel clave de la industria nacional en la economía dominicana. Durante el evento, representantes del sector empresarial destacaron la necesidad de adoptar una agenda estratégica para consolidar la institucionalidad, impulsar el desarrollo productivo y fomentar la sostenibilidad a largo plazo.
Entre los temas prioritarios identificados por la AIRD se encuentran la gestión eficiente de los residuos sólidos, la aplicación coherente y no discriminatoria del etiquetado frontal nutricional, el combate al comercio ilícito y una reforma laboral que promueva la formalización del empleo sin afectar derechos adquiridos.
El presidente Abinader respaldó estas iniciativas y reafirmó el compromiso del gobierno con el fortalecimiento del aparato productivo nacional. También destacó que una política comercial justa y sostenible es esencial para asegurar la competitividad del país en un entorno internacional cada vez más desafiante.
Aunque el arancel del 10 % representa una barrera adicional para las exportaciones dominicanas, el gobierno confía en que la posición relativamente favorable del país frente a otras economías permita mantener su acceso al mercado estadounidense sin mayores distorsiones. No obstante, la decisión de Washington introduce un grado de incertidumbre que las autoridades dominicanas pretenden abordar a través del diálogo y la diplomacia económica.