Rossy Angélica López, madre de tres niños y persona con discapacidad certificada por el Consejo Nacional de Discapacidad (CONADIS), atraviesa una situación de extrema vulnerabilidad debido a la falta de apoyo institucional, pensiones y asistencia básica por parte del Estado.
Aunque CONADIS la contactó tras la difusión de un video en redes sociales en el que solicitaba ayuda, López asegura que hasta el momento no ha recibido ningún tipo de respaldo efectivo. Según explica, su única petición ha sido alimento para sus hijos, sin exigir otro tipo de beneficio.
“Yo hice un video y no me llegó la ayuda de alimentos, que fue lo único que solicité. No me importa más nada, solamente que mis hijos tengan la alimentación correspondiente”, expresó.
López manifestó además su temor de que, ante su situación económica, puedan intentar quitarle la custodia de sus hijos. “Yo no quiero que nadie me quite mis hijos. Estoy haciendo todo lo posible por mantenerlos con vida”, afirmó.
La mujer relató que lleva tres años sin poder caminar tras sufrir un accidente de tránsito mientras trabajaba. Señala que la persona responsable del choque no se ha hecho cargo de su situación y que tampoco ha recibido respuesta por parte de las aseguradoras.
“No fue que yo estaba bebiendo ni vagabundeando. Yo estaba trabajando cuando tuve el accidente. Desde entonces no puedo caminar y lo único que quiero es mi terapia, porque yo puedo volver a trabajar y mantener a mis hijos”, indicó.
López explicó que enfrenta además una amenaza de desalojo, ya que su abogada le insiste constantemente sobre el pago de la vivienda, situación que agrava su estado de angustia.
A pesar de su condición física, asegura estar en plena capacidad mental y funcional para trabajar. “Mi condición no me limita para trabajar. No camino, pero mis manos funcionan, mi mente está bien. Yo puedo trabajar en una botica, en una banca, donde sea. Yo lo que quiero es trabajar”, expresó.
Finalmente, hizo un llamado directo al presidente de la República y a las autoridades correspondientes para que le brinden una oportunidad laboral y acceso a terapias médicas, de manera que no tenga que seguir exponiendo su situación en redes sociales para sobrevivir.
“Yo no quiero estar haciendo videos pidiendo ayuda. Yo quiero trabajar, salir adelante y mantener dignamente a mis hijos”, concluyó.




