Somos Pueblo — Melba Grullón compartió un desgarrador mensaje al cumplirse 365 días del volcán de dolor que supuestamente explotó en su corazón tras la tragedia del Jet Set. En sus palabras, describió lo difícil que ha sido enfrentar un año completo de ausencias, marcado por fechas significativas como el Día de las Madres, la Navidad y el primer aniversario de bodas de su hija, eventos que transcurrieron sin su presencia y sin la felicidad de su esposo, Eduardo.
La madre aprovechó para informar que finalmente han llegado los álbumes de la boda y expresó su profundo agradecimiento por las miles de muestras de cariño y oraciones recibidas. «Juntos hemos logrado que se cuente todo, que nos veamos los unos en los otros, sin miedo al dolor», manifestó Grullón, concluyendo su mensaje con un llamado espiritual y una firme sentencia de que son bienaventurados todos aquellos que, como ella, mantienen hoy hambre y sed de justicia.
Niña de mis ojos, por más que me digan que el tiempo no se detuvo, que ya van 365 días y noches desde que explotó en mi corazón aquel volcán de dolor; pueden hasta decirme que ya le dimos una vuelta completa al Sol y volvimos al mismo lugar en el espacio… Sé que es cierto, pero es tan difícil de aceptar que en medio de esta ausencia pasó el día de las madres, el primer aniversario de tu boda, tu cumpleaños del 14 de julio, el aniversario de Papín, el cumpleaños de abu Petra… y también pasó la navidad. Pero ¿cómo quieren que lo entienda?, si todo eso ha sido sin ti y sin la felicidad de tu querido Eduardo.
Les tengo una sorpresa, llegaron por fin los álbumes de la boda. Mira las fotos que te pongo en este mensaje. Sé que has visto también los miles de mensajes, las lágrimas y los abrazos que recibo cada día. Son gotas de lluvia de cariño que me han servido para continuar. Por eso, hoy les grito a todos ¡GRACIAS! por su sensibilidad compartida, por sus oraciones. Juntos hemos logrado que se cuente todo, que nos veamos los unos en los otros, sin miedo al dolor.
Bienaventurados seamos todos los que tenemos hambre y sed de justicia.
Todo lo puedo en Cristo, que me fortalece. Filipenses 4:13




