Somos Pueblo — Un ambiente cargado de profunda tristeza e indignación es el que se vive en estos momentos en la «Zona Cero», donde se desarrolla la misa por el primer aniversario de la tragedia del Jet Set. Entre canciones religiosas que invitan al consuelo y lamentos que brotan espontáneamente, los presentes manifiestan un dolor que parece no haber mermado tras un año de espera por respuestas definitivas ante el siniestro.
La ceremonia transcurre en medio de una mezcla de nostalgia y reclamo, donde el vacío dejado por las víctimas se hace sentir en cada rincón del lugar. Las lágrimas de los familiares se funden con la frustración colectiva por la falta de justicia, creando una atmósfera de pesadumbre donde el recuerdo de los seres queridos perdidos se mantiene vivo entre oraciones y el eco de las promesas de esclarecimiento que todavía no se materializan.




