31.1 C
Santo Domingo
lunes, junio 22, 2026

«Europa se autodestruye hoy en el abismo que ella misma cavó»

- Anuncio -

Somospueblord Porfirio López Nieto
EDITORIAL lunes 22 de junio de 2026

Europa se autodestruye hoy en el abismo que ella misma cavó. Su caída no es un tropiezo: es el fracaso de un modelo de gobernanza migratoria impuesto por una élite globalista que invirtió sus deberes, disfrazó de compasión su cobardía, vació la ley de toda fuerza y traicionó a su propio pueblo.

La política migratoria la dirige una tecnoestructura globalista pesetera blindada por políticos inescrupulosos: corrupta en sus fines, incisiva en sus métodos e incansable en su labor contra los intereses de las naciones.

Europa permitió la inmigración ilegal masiva, procedente en su mayoría de países islámicos y africanos, aceptada sin orden ni ley, y hoy paga un precio catastrófico: la criminalidad rampante, decapitamientos y apuñalamientos públicos, 250,000 niñas europeas violadas sexualmente por musulmanes porque el islam lo ordena, terrorismo por doquier; en Francia intentaron quemar la Torre Eiffel, barrios convertidos en sociedades paralelas donde el Estado ya no manda.

El drama sintetiza las consecuencias de un antimodelo de gobernanza que ninguna nación civilizada debería emular: aquel que olvida que su razón de ser es proteger la dignidad y los derechos de quienes la construyeron a lo largo de su historia.

Los líderes europeos se entregaron a una empatía migratoria sin discernimiento ni medida: una compasión convertida en una abdicación suicida que aliena a su pueblo, erosiona el contrato que los legitima y empuja al continente hacia su propia disolución. Se contó, además, una mentira reconfortante: que necesitaban la inmigración ilegal para sostener su economía y pagar las pensiones de su vejez.

El abismo es perderlo todo a la vez: la cohesión política y social, la nacionalidad, el imperio de la ley y la decencia que sostiene la convivencia. Defender lo que nos hace nación —nuestros héroes, la lengua, la fe y la bandera— es el deber sagrado de todo pueblo que aspira a seguir siendo libre, soberano y dueño de su destino. Ni la soberanía ni la patria son negociables. ¡Dios, Patria, Libertad!

- Anuncio -

TOP DE ESTA SEMANA

Artículos Relacionados

`); };