Castaños y su gente se están jugando con la tolerancia del pueblo, a la JCE se le han venido inyectando millones y millones de dólares desde hace años, a los fines de garantizar un proceso electoral apegado a la ley, a los principios eticos y morales que merecen los Dominicanos.

No es posible que desde que se instaló este pleno, solo hemos visto como las nóminas de familiares, amigos, empezando por los de Castaños, quienes drenan los fondos, gastos personales por millones, compras de equipos maleables y convenientes para generar fraude en vez de elecciones transparentes.

No hubo dinero para que los Dominicanos en la diáspora pudiese sufragar, al final no lo hicieron, tampoco había dinero para que esos Dominicanos de la diáspora pudieran renovar sus cedulas, pero si ha habido dinero para patrocinar la cedulación de haitianos.

No había dinero para colocar mesas en el interior, pero en el interior donde a la dictadura no le conviene.

No había dinero para escrutar el fraude, pero luego se destapan con gastar 10 millones de dolares en un proceso de auditar los equipos que ya no guardan seña alguna de las alteraciones que les hicieron, pues eso en dos días se revierte.

No había dinero para como dice la ley, llevar las boletas físicas que son las aprobadas y legales al recién pasado proceso, para obligar al uso de los fraudulentos equipos que se supone son un mecanimo alternativo en fase de prueba aún no aprobado para ser usado en ningún proceso como mecanismo de emisión de resultados electorales.

No hay dinero para pagar un fiscal electoral imparcial, no hay dinero para llevar a cabo elecciones congresuales y municipales separadas de las presidenciales, ahora no hay dinero para una eventual segunda vuelta, y lo peor es que pone la escusa de que porque no ha sucedido una en los últimos procesos pasados, o sea, si se sucede que en 2020 no llega nadie al 50 +1 , hay que arreglárselas negociando con el diablo que sea, pues el organismo rector del las elecciones no se presupuestó para eso.

¡No fuña nadie ombe!

¡Ya estamos hartos de tantos atropellos, excesos, mentiras, robos, fraudes, manipulaciones, y acuerdos de habitaciones!

Aquí se esta jugando la última oportunidad de salvar la democracia, ,a paz, el futuro de todo un pueblo. Si se creen que va a pasar en calma con todos los abusos que se están ocurriendo, que se preparen para ver a este pueblo en las calles, y no de manera pacífica. Que se preparen los supuestos guapos a masacrar si es que tienen chance, que apunten bien a las cabezas, pues una bala que extravíen se les podrá revertir, y que se defina el panorama final como al soberano le de la gana, no como se lo han venido imponiendo.

Que el pueblo no haya explotado con tantas razones para hacerlo, no es que sea pendejo, es que le falta un poquito para que él rebose, y se lo están echando.

¡No se quejen después!

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