El amor: la fuerza que sostiene el mundo. Por Yvonne García de Ripoll

El AMOR es la fuerza que sostiene el mundo y nos impulsa hacia cualquier cuestión orientada al bien. Visto como valor considera la esencia del bien y del mal. Es algo intangible que nos mueve hacia la paz, produciendo fuerza y energía además de tranquilidad y gozo, por lo tanto, bienestar total al ser humano.

El AMOR se expresa a través de acciones de diversa naturaleza. Sin embargo suele reprsentarse por un corazón y mediante la figura de Cupido con arco y flechas con las que lo atraviesa, como si el amor se limitara al romántico entre mujer y hombre.

El AMOR ESENCIAL o ESPIRITUAL sin embargo, significa entrega, cuidado y protección, no sólo al ser elegido para compartir nuestra existencia en este plano sino a todo cuanto aliente vida o la mantenga en el Universo.

El AMOR, yacente en el interior de cada criatura va despertándose poquito a poco en la medida que permitimos al espíritu conducir nuestra vida y manifestar su luz para iluminar los caminos terrenales que inevitablemente debemos transitar.

El amor espiritual, que todo lo abarca, sienta la meta de excelencia de la vida transformando personas comunes y corrientes en seres felices, empáticos, serviciales, generosos, misericordiosos, sinceros y justos, agradecidos por cuanto reciben, desarrollando además, de forma esplendorosa, la capacidad para perdonar.

Le invito a responder con honradez las siguientes preguntas, ejercicio que le permitirá conocer si está orientando su vida al desarrollo del amor esencial o espiritual que conduce, sin lugar a dudas, a la plenitud y el gozo de vivir:

  • ¿Siento a todos los seres humanos como mis iguales, sin distinción de raza, credo religioso, educación, posición social, condiciones de limitación física, emocional o mental?
  • ¿Ayudo de algún modo a personas necesitadas de afecto, de compañía, de comida o de medicamentos?
  • ¿Los trato como me gusta ser tratado?
  • ¿Trato de “verlos” para ofrecerles lo que ellos necesitan en lugar de darles lo que a mi me anda sobrando en cualquier renglón?
  • ¿Soy consciente de la importancia de la familia; amo a mis padres, hermanos, abuelos y parientes?
  • ¿Cómo está constituida para mi una familia sana y funcional?
  • ¿Soy comprensivo y respetuoso de las particularidades y necesidades de la niñez, de la juventud, de la vejez?
  • ¿Cuido la calidad de mis pensamientos y palabras para que promuevan la salud, el entendimiento, el amor y la paz?
  • ¿Cuido los recursos naturales de la Tierra?
  • ¿Protejo la conservación y condiciones de vida de las especies animales, del reino vegetal?
  • ¿Respeto mi cuerpo físico alimentándolo sanamente y ejercitándolo; sé cómo descansar, relajarme y divertirme?
  • ¿Me permito el uso de alcohol, estimulantes, drogas de cualquier tipo?
  • ¿Dedico tiempo a la reflexión para conocerme mejor cada día?
  • ¿Sé lo que me mueve positivamente y lo que me afecta negativamente, ¿puedo manejar ambas cosas? Ahora, imagina cómo te ves mental, emocional, física y socialmente dentro de 10 años ¿Satisfecho?

¡FELICITACIONES! Si no, trabaja en ti mismo por un cambio.¡Tú puedes lograrlo!