La próxima semana el Ejecutivo enviará al Congreso Nacional un presupuesto complementario que replantea el uso de los recursos fiscales, afectados por la pandemia. Más gastos, más financiamiento y menos ingresos son los elementos centrales que ya se ha asomado, producto del impacto del COVID-19 en la economía.

Durante una entrevista con Noticias SIN, el ministro de Economía, Planificación y Desarrollo, Juan Ariel Jiménez, adelantó que la reforma de las cuentas presupuestarias de este año incluirá una expansión del límite de endeudamiento, debido a mayores necesidades de financiamiento.

“Conforme se apruebe el presupuesto complementario, se le daría autorización al Poder Ejecutivo de hacer una emisión de bonos internacionales, por ejemplo, los soberanos, mayor a lo originalmente previsto”, dijo Jiménez durante la entrevista.

Ya en enero el gobierno agotó casi todo lo permitido en emisiones de deuda en los mercados internacionales, tras colocar 2,500 millones de dólares en bonos soberanos. Con ello copó más del 80 % del límite de endeudamiento externo permitido para este año.

El titular del despacho económico no señaló los nuevos topes de deuda que se podrá colocar este año, pero lo cierto es que esos compromisos serán más costosos para el país.

El precio de la incertidumbre

Desde la declaratoria del COVID-19 como una pandemia en marzo pasado, los niveles de incertidumbre se han disparado en el mundo. Entre los afectados están los países emergentes, que tienen más riesgo de inestabilidad financiera a la hora de una crisis.

Por eso, calificadoras de riesgo como Fitch y Standard & Poor’s han puesto la perspectiva de la deuda dominicana a largo plazo como negativa. Esas evaluaciones hacen que, para que los bonos de deuda se ofrezcan a mayores tasas de rendimiento para que sean atractivos para los inversionistas.

Vienen más emisiones de bonos soberanos en un complejo escenario fiscal

Aunque el financiamiento significa un oxígeno ante la caída de los ingresos generada por la crisis del COVID-19, a largo plazo su costo se incrementa. Y ya la deuda pública dominicana marchaba en esa tendencia.

Por los compromisos ya contraídos antes de toda la crisis, para abril el Estado había pagado 1,616.5 millones de dólares en servicio de deuda e intereses. La deuda dominicana del sector público no financiero hasta el mes pasado se situaba en 38,460.1 millones de dólares.

Según los datos del Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (Crees), en los últimos años solo el pago de intereses de deuda se ha incrementado paulatinamente hasta llegar a representar un 23 % de los ingresos tributarios en 2019.

FUENTE: DIARIO LIBRE

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