Somos Pueblo | Luego de que el Ayuntamiento del Distrito Nacional procediera a retirar los barrotes que obstruían el paso peatonal en la avenida Tiradentes, tras una denuncia de Somos Pueblo, surge una nueva problemática en la zona. Residentes del área informaron a nuestra redacción que, ante la ausencia de los tubos protectores, la acera ha sido invadida por conductores de motocicletas que transitan de manera ilegal por el espacio peatonal.
De acuerdo con el reporte recibido, el retiro de los obstáculos —que inicialmente buscaba facilitar la movilidad de personas en sillas de ruedas— ha dejado el paso libre para que los motoristas circulen sin restricciones frente al edificio de los antiguos, generando temor entre los transeúntes. El denunciante señala que esta situación evidencia la falta de vigilancia por parte de las autoridades de tránsito en una zona de alto flujo peatonal.
La denuncia también resalta lo que califica como una «hipocresía» por parte de las autoridades municipales. Según el testimonio de un padre cuyo hijo utiliza silla de ruedas, si bien se quitaron los tubos por presión pública, en la intersección con la avenida Gustavo Mejía Ricart no existen rampas de acceso. El ciudadano afirma que las barreras arquitectónicas persisten en casi todas las esquinas, dificultando la movilidad universal.
Se hace un llamado urgente a la DIGESETT para que intervenga en la avenida Tiradentes y aplique el régimen de consecuencias contra los conductores que utilizan las aceras como vía alterna. Asimismo, la comunidad solicita a la Alcaldía que la solución no sea solo retirar obstáculos, sino construir la infraestructura necesaria, como rampas adecuadas, para que el derecho a la movilidad sea una realidad y no una medida superficial.



