Somos Pueblo | En una de las intervenciones más desgarradoras de la audiencia contra los hermanos Espaillat, una madre y su hijo, familiares de una joven profesional fallecida en el colapso del Jet Set, denunciaron que la tragedia fue el resultado de la negligencia y el afán de lucro. «Pudo más la avaricia, el dinero, el poder y el apellido», sentenció la madre, quien relató entre lágrimas que su hija, una futura licenciada en Negocios Internacionales que se graduaba en junio, asistía por primera vez a la discoteca confiada en el supuesto prestigio del establecimiento.
La madre de la víctima enfatizó que la gerencia tuvo tiempo suficiente para suspender la actividad ante las señales de peligro, pero prefirieron continuar con la fiesta. Con el dolor de haber perdido a su hija, exigió al magistrado que el caso no quede impune y que la «sangre derramada» por la supuesta culpabilidad de los propietarios reciba la sanción correspondiente de la justicia terrenal, tal como confían en la justicia divina.
Por su parte, Gabriel del Rosario Patricio, único hermano de la joven fallecida, narró el trauma de haber pasado tres días en el lugar del desastre esperando que le entregaran el cuerpo de su hermana. Gabriel expresó que, debido al impacto, no ha podido siquiera llorar desde el entierro, y advirtió que su madre no volverá a ser la misma. «Desde muchos años atrás había pruebas, y aun así no captaron la señal», afirmó, señalando que 40 minutos antes del colapso final hubo una oportunidad clara para evacuar y evitar heridos.
Los familiares hicieron un llamado a «abrir los ojos» y evitar que este caso se sume a la lista de procesos sin resolver en el país. Reafirmaron su compromiso de estar presentes cada lunes en los tribunales, no solo por su pariente, sino por las cientos de víctimas que perdieron la vida debido a lo que califican como una falta de respeto total a la seguridad ciudadana por parte de la administración del Jet Set.




