Somos Pueblo | Marta Almonte, madre de la joven licenciada Anya Gisselle Vargas Almonte, quien perdió la vida en el colapso de la discoteca Jet Set, ofreció un testimonio cargado de fe y firmeza durante la audiencia contra los hermanos Antonio y Maribel Espaillat. La madre describió a su hija como una joven profesional preparada, dedicada a los bienes raíces y que representaba «todo» para su vida, lamentando que el prestigio del establecimiento fuera solo una fachada.
Durante su intervención, Almonte calificó lo sucedido como «el símbolo de la sangre derramada» de cientos de dominicanos. Hizo énfasis en que las evidencias presentadas por el testigo Gregory Adames son más que suficientes para demostrar la responsabilidad de la gerencia, señalando que los emblemáticos «Lunes del Jet Set» se transformaron, por la negligencia, en «lunes de mortificación» para las familias dominicanas y la comunidad internacional.
La madre apeló a la sensibilidad del magistrado, pidiéndole que actúe con la misma rectitud con la que se han juzgado otros casos de alto perfil en el país. Residente en los Estados Unidos, Almonte destacó que el mundo entero sigue de cerca este proceso, esperando que el tribunal valore los videos y testimonios que confirman que la tragedia pudo evitarse si se hubiera priorizado la vida sobre los intereses económicos.
En un gesto de profunda espiritualidad, Marta Almonte declaró que ha perdonado a los hermanos Espaillat desde su corazón de madre, cumpliendo con sus principios cristianos. No obstante, aclaró que el perdón no exime de la responsabilidad legal, exhortando a los acusados a arrepentirse y pedir perdón al pueblo dominicano, mientras reafirmó que los familiares se mantendrán «en pie de lucha y en lista roja» hasta que se dicte una sentencia justa.




